ahora sé por qué he estado tan triste estos días. son ellos, son ellos a la hora del Angelus parados en las ramas más altas del ciruelo. ese día fue la primera vez que escuché cantar un pájaro cuando el sol está por esconderse. tal vez sea porque no me gusta el verano, tal vez sólo puedo recordar el inverno y en invierno los pájaros no cantan a las siete de la tarde.
desde hace un tiempo, todas las tardes un pájaro que no puedo ver canta hasta que ya no lo escucho, canta por tanto tiempo que me veo en la obligación de ignorarlo. a ese otro pájaro tampoco lo vi, sólo tuve la sensación de que se estaba despidiendo...
Tuesday, January 09, 2007
Subscribe to:
Posts (Atom)