en la mañana mientras desayunaba y leía "el lugar" de levrero comencé a sentirme inquieta.todo por la pregunta de para qué. en el libro el personaje se queda atrapado en un lugar al que no pertenece. no sabe cómo llegó ni sabe cómo salir. algo, tal vez el instinto de supervivencia o "simple" curiosidad lo obliga a buscar una salida. pensaba cuántas veces en la vida he caído en situaciones de las que me es necesario salir. y para qué? qué es lo que se supone que espero encontrar afuera. afuera de qué? qué más es lo que espero que haya? sucede que no existe un fin último. no hay una justificación inicial. mientras esperaba la luz verde parada al borde de la vereda veía la sombra de los autos y me sentía tentada de avanzar. como antes... antes esa fuerza, esa rabia me empujaba. ¿y ahora? ahora está paula, es cierto.pero no le soy imprescindible. bien puede criarse con cualquier otra persona con dos dedos de frente y alguna noción de bien. noté que desde hace algún tiempo a esta parte ya no quiero cruzar con luz roja. lo que me disgusta es que paula es una razón ajena a mi. no encuentro una justificación que parta y termine en mi. ... pero aquí sigue faltando un para qué... quedarme para disfrutar de su compañía. quedarme para cuidar a paula. disfrutar para qué? cuidarla para qué? para que sea buena, para que lo pase lo mejor posible, sobretodo para que sea buena. buena en este mundo donde ganan los malos...
¿y por qué las ganas de quedarse?
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