una tarde hace algunos años estaba sentada con Gabriela en una banca en la Quinta Vergara. frente a nosotras y atravesando el pasto estaba sentado un muchachito (si, era un muchachito apenas) que atravesó a pedir fuego para su cigarro.no recuerdo sobre qué hablamos pero si recuerdo que nos mostró sus fotos. en una de ellas se veía un smiley en el techo de una casa en Valparaíso. le alegró que lo notara porque eso era lo que él había querido retratar y nadie lo veía.
"llévame a tu casa" - me dijo
si yo me ganara el Kino haría un hogar para todos los personajes perdidos en las bancas de las plazas públicas.
6 comments:
Era el lugar preciso, era el momento adecuado, no le pidamos más, si no fuera pasajero no duraría
mmm, san pedro no me presta las llaves y es mucho papeleo acceder a la administración del cielo...
puede parecer una filosofía algo conformista, pero lo siento más que eso, por eso apoyo al cien porciento a quien aún mueve sus pies. O también modificando un poco las palabras de la amiga que inventa, sólo un pedazo de cielo, ¿lo podrías si te lo pasasen entero? Atlas no fue feliz.
la canción no es Just heaven, sino just like heaven, y recordemos que la música si sabe de lo que habla.
disfrutemos el silencio...
la eternidad solo existe en lo que hacemos eterno.
además de diego ( no sé si ése era su nombre, pero debo nombrarlo de algún modo) está un personaje aparecido recientemente. saliendo de la tienda de la andrea con stephanie nos cruzamos con un montón de gente. entre esa marea la cabeza que se destacaba me saludó alegremente mientras era arrastrado por la marea... me alegré mucho de verlo, me habría detenido a conversar si tan sólo hubiese podido recordar quién era
Si, era Diego.
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